Mí experiencia como docente y como profesional que trabaja en el campo de la tanatología,particularmente con personas que atraviesan enfermedades terminales,me ha llevado a comprender que toda intervención sobre el ser humano debe tener como punto de partida el respeto por su dignidad. Trabajar con personas próximas al final de la vida implica mucho más que acompañar un proceso clínico. Supone reconocer al otro como sujeto, con una historia, con deseos, con temores,vínculos y derechos