Mi historia destaca porque representa resiliencia, amor y perseverancia. En 2019 tuve que pausar mi carrera universitaria para dedicarme al cuidado de mi madre, quien enfrentaba un cáncer de cérvix y complicaciones de salud que requirieron hospitalizaciones e ingresos en cuidados intensivos. Durante ese tiempo asumí la responsabilidad de acompañarla y buscar alternativas para sostener su tratamiento.